El gato Esfinge, inteligencia y gracia sin pelo

Fuente de la foto: animalfiel

Fuente de la foto: animalfiel

La  desnudez, sus orejas grandes y su expresividad hacen del Esfinge un gato atípico. Algunas veces odiado… otras veces querido… lo cierto es que no deja indiferente a nadie.

Ni con agua caliente

Los gatos son famosos por ser independientes y manipularnos a la hora de la comida… nos hacen mimos y, cuando ya han conseguido lo que querían, se marchan.

Esto no ocurre con el gato Esfinge: es una gato que se “pega” a su dueño. Nunca se cansará de las caricias y de las palabras bonitas de su dueño y siempre buscará estar en contacto con su familia humana. El no poder dormirse junto a su dueño o no ser mimado como le gustaría, afecta al gato Esfinge y puede llegar a deprimirse.

Carácter

La gato Esfinge es también un gran “cotilla”: sigue a su dueño vaya adonde vaya y le encanta fisgar a ver qué lleva en las bolsas de la compra, por ejemplo.

Es un gato muy sociable, acoge bien a todo tipo de persona o animal nuevo en casa. Es un gato con el que se hace fácil la convivencia. Además, le encanta jugar, por lo que sus dueños no pueden aburrirse.

Importante

La piel del gato Esfinge no es más sensible que la piel de los gatos con pelaje. Sólo tenemos que protegerle del sol, ya que se puede quemar con facilidad.

La ausencia de pelo en el Esfinge NO le hace más sensible al frío; al contrario, el gato Esfinge es calentito al tacto. Posee una capa de grasa corporal más gruesa que los demás gatos y eso le ayuda a combatir el frío.

El gato Esfinge no tiene peor salud que los otros gatos: la ausencia de pelaje no va ligada con su salud.

No tienen bigotes pero son excelentes cazadores.

El gato Esfinge NO es un gato hipo-alergénico ya que lo que provoca los síntomas de la alergia son las proteínas que poseen los gatos en su saliva, no su pelo.

El gato Esfinge NO es el resultado de una manipulación dudosa de un laboratorio, simplemente es el resultado de una mutación totalmente normal y natural. Los gatos desnudos no son una novedad, pues se han producido en todo el mundo en todos los tiempos. A pesar de no tener pelaje, el Esfinge puede vivir con total normalidad.

Su piel muestra arrugas y cuantas más arrugas tenga, mejor.

Para su limpieza, es recomendable pasarle un trapo húmedo por el cuerpo con regularidad y evitar que se exponga al sol.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *