Una historia triste de galgos sin nombre

Los dos galgos de esta historia llevan viviendo solos en los montes de Ávila desde hace 3 años. Fueron abandonados por su dueño, suponemos que porque no valían para la caza o ya había pasado su mejor momento. Y desde entonces vagan solos por las planicies castellanas, huyendo de los hombres, a escondidas. Como si de unos Bonny and Clyde caninos se tratara, sobreviven a duras penas, siempre mirando por encima del hombro, siempre huyendo, siempre durmiendo con los ojos abiertos.

Que ellos hayan sido abandonados a nadie ha parecido importarle durante mucho tiempo. Nadie había exigido responsabilidades sobre ello, ni intentado buscarles un hogar digno, ni darles cobijo y comida. Solo los habían ignorado, haciendo como que no existían mientras la vida seguía. Pero los pobre galgos cometieron el delito de empezar a matar gallinas para sobrevivir. Y eso la gente no lo ignora.

Foto de El MundoLa hembra dio a luz en un momento dado a 7 bonitos cachorros. Sin leche, se vio forzada a abandonarlos en la cuneta, probablemente con la esperanza de que un humano “de los buenos” los recogiera y se hiciera cargo de ellos. Y así fue. Desde la distancia observó como un coche paraba y alguien se llevaba a sus hijos. No podemos imaginarnos su dolor. Con todo el valor que solo una madre, sea de la especie que sea, puede tener, fue llevando a sus 7 cachorros, uno de uno, desde el monte donde habría parido, bajo las estrellas, hasta la cuneta maldita. Y se quedó a cierta distancia esperando. Y oyendo llorar a los pequeños. Sin nada que ofrecerles mas que la oportunidad de encontrar una vida que ella no había podido tener porque el destino no lo quiso. Cochina vida.Pata de perro

Ante el número de gallinas desaparecidas, el ayuntamiento solicitó de la Diputación permiso para organizar una batida. Iban a ser perseguidos como criminales, abatidos a tiros como alimañas. Ironía de la vida, de repente los galgos se encontraban al otro lado de la escopeta. Pero ellos nunca quisieron estar en ningún lado. Ni delante ni detrás. Solo los humanos nos empeñamos en matar por diversión, por entretenimiento, para hacer deporte. Por suerte para nuestros galgos, y gracias a las actuaciones de las asociaciones animalistas Scooby y Protectora Huellas, se pudo paralizar la batida.

Cada año, miles de galgos son maltratados en nuestro país. Hasta el punto que por ello nos hemos hecho famosos en Europa. Bonito galardón. Cada año, especialmente en Febrero cuando acaba la temporada de caza, miles de estos animales son masacrados y exterminados con los métodos más crueles que la mente humana puede discurrir. Y durante todo el año son abusados, abandonados, explotados y mantenidos en condiciones extremas. Ninguna otra raza ha sufrido tanto como los galgos.

Montes CastillaEn vista de la repercusión mediática del caso, que incluso ha salido en el programa radiofónico de Carlos Herrera, el ayuntamiento de Luenga se ha comprometido a buscar un albergue u hogar de recogida para los galgos cuando consigan capturarlos. Por supuesto, con una jaula-trampa políticamente correcta. Nadie quiere quedar como un energúmeno en las noticias.

Y mientras escribo ésto, nuestros galgos siguen a la fuga. Vagando por el monte. Sobreviviendo a duras penas en un medio hostil, escondidos de un mundo que no supo quererlos. Espero de todo corazón que nunca tengamos que pagar por lo que les estamos haciendo.

Corre, galgo, corre.

Si te ha gustado, nos haría mucha ilusión que lo compartieras.

Un pensamiento en “Una historia triste de galgos sin nombre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *