Historias freekies de gatos

Los gatos son animales que no dejan indiferente. O te gustan mucho, y no entenderías la vida sin un gato en ella, o te dan miedo o incluso cierto repelús. Para aquellos a los que nos resultan divertidos, cariñosos y comunicativos, los gatos son sencillamente la mascota perfecta. Pero reconocemos que nuestros mininos tienen un toque… freekie. Quien más o quien menos, todos tenemos o hemos tenido un gato que hacía cosas raras, aunque nosotros en ese momento las encontremos encantadoras.

Una bloguera pidió a sus seguidores que la enviaran historias curiosas o freekies de sus compañeros felinos. Aquí os presentamos solo una muestra.

1.- Mi gato tiene por costumbre lamer el sobaco de mi marido mientras duerme.gato mirando

2.- Hace poco averigüe que mi gato odia que lea en alto. Primero me mira con cara de pena y da unas cuantas vueltas alrededor de la habitación y maúlla como si le estuvieran matando. Pero si sigo leyendo se sube encima del libro o la tablet y me muerde las muñecas para que pare.

3.- Una de mis tías, ya mayor, me pidió una imagen de Jesucristo por Navidad para decorar el comedor donde íbamos a celebrar las fiestas. Encontré una muy chula y la posé un momento en el salón para ir a buscar el papel de regalo para envolverla. Mientras buscaba el papel oí unos ruidos raros en el salón. Cuando volví, mi gato tenía el cuadro sujeto con la boca por una esquina y lo estaba arrastrando por la alfombra. Todavía hoy no se dónde quería llevarlo.

4.- Mi gata se tira pedos cada vez que la cogemos. Pedos grandes. No sabemos si realmente tiene problemas de aerofagia o es su forma de decirnos que la dejemos en paz. Me temo que es lo segundo.

5.- Mi gato lametea el secador de pelo todas las mañanas durante 10 minutos.historias de gatos

6.- Un día justo cuando iba a salir a trabajar me olió raro. Cuando fui a la cocina me encontré a mi gata que había abierto el gas y estaba allí sentada disfrutando del olor. Desde entonces tengo que tener los mandos de la cocina quitados hasta que voy a cocinar.

7.- Mientras duermo, si coincide que tengo la boca abierta, mi gato me ataca la lengua.

8.- Mi gata sabe apretar el botón para apagar la XBox. Cuando estoy jugando me mira a la cara y aunque no lo creáis solo aprieta el botón si todavía no he guardado la partida. Cómo lo sabe, no tengo ni idea.

9.- A mi gato le gusta comerse la bolsa del pan bimbo. Sólo esa bolsa, ninguna otra, y sólo la bolsa, no el pan. Raro, raro.

10.- Mi gata me trajo 2 patatas de la cocina en medio de la noche.

11.- Mi gato odia la marsellesa (el himno francés). Si alguien lo canta en casa, irá corriendo donde quiera que esté y le atacará.

12.- A mi gato le gusta jugar con los corchos de la botellas, pero cuando se cansa, los mete siempre en nuestros zapatos. Hace ésto solo con los corchos.historias de gatos

13.- Mis 3 gatos se pasan horas mirando la chimenea. Cuando está apagada. Solo la miran fijamente. Al final siempre termino asomando yo la cabeza por si hubiera algo.

14.- Mi gato solo come si voy con él hasta su comedero. Y eso que le tiene puesto en la cocina al lado de nuestra mesa. Pero tengo que ir con él esos 2 pasos de distancia.

15.- Mi gato me lleva calcetines a la cama. En medio de la noche empieza a maullar como si volviera de una gran cacería (vivo en un 7º piso), se sube a la cama y me deja un calcetín sobre la almohada. Como diciendo: mira lo que he cazado para ti.

¿Tienes tú también alguna historia divertida de tu gato? Compártela con nosotros en los comentarios.

3 pensamientos en “Historias freekies de gatos

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