La leyenda del gato sagrado de Birmania.

gato-birmaniaEl gato sagrado de Birmania entra en Europa a través de Francia. Es un gato de talla media de pelo semi-largo. Presenta un pelaje parecido al gato siamés pero las patas del gato sagrado son blancas, como si llevara guantes o botas.

La leyenda

En tiempos lejanos en Birmania había un templo dedicado a la Diosa Dorada de Ojos de Zafiro. Un monje del templo tenía un gato blanco llamado “Shin”.

Un día, el templo fue invadido y los enemigos mataron al monje. Shin, al darse cuenta de que su dueño estaba herido, se puso encima de su cabeza a la vez que miraba la estatua de la diosa dorada. Los ojos de Shin se transformaron en zafiros y su pelaje poco a poco se transformó en oro, salvo sus patas, que seguían blancas, como el pelo del monje herido.

Días mas tarde, Shin murió de pena por la pérdida de su dueño y todos los gatos que vivían en el templo se transformaron de la misma manera que lo hizo Shin, cuando miró la estatua de la diosa dorada. Así, con la metamorfosis, se convirtieron en los primeros gatos sagrados de Birmania.

Popularidad

El origen del gato sagrado de Birmania es claramente Birmania pero los franceses afirman orgullosamente que se trata de una raza francesa.

Desde hace varios años ya, el gato sagrado de Birmania ocupa el top 10 de las razas más populares.

Físico

El gato sagrado de Birmania está a medio camino entre el Siamés (del que tiene su color) y el Persa (del que tiene su pelaje) pero lo distinguiremos de sus antepasados por su color con “guantes” blancos en sus patas y por su morfología física.

El sagrado de Birmania es un gato de talla media con un cuerpo medianamente largo y una masa ósea importante. Su espalda es recta y regular, sus patas son de talla media y bien musculadas, como el resto de su cuerpo.

Su cola es de talla media, proporcional a su cuerpo.

Su cara no está ni aplastada como el Persa ni afilada como el Siamés, de nuevo es una mezcla de las dos razas. Su cabeza es de talla media y más bien redonda.

El gato Birmano posee un “perfil romano”, de nariz corta y recta.

Carácter

El gato Sagrado de Birmania es afectuoso y dulce. Algunos criadores también lo definen como un gato juguetón.

A pesar a su parecido físico con el siamés, a nivel de carácter, el Birmano es más tranquilo y tiene la voz suave.

Es muy sociable y se adapta muy bien a la vida en familia. El gato Birmano adapta su comportamiento a las costumbres de vida de su dueño. En líneas generales, es un gato tímido (se hace oír poco).

Todos los gatos Birmanos son sensibles: si crecen en un ambiente con falta de armonía se convierten en animales miedosos, pierden su confianza. Les gusta la tranquilidad, sin sobresaltos que le perturben.

Su pelaje

El gato de Birmania no nos da mucho quehacer en cuanto a su pelaje. Solamente le peinaremos 1 ó 2 veces  a la semana con un cepillo sencillo. No usaremos un peine metálico porque podríamos dañarle la capa. En época de muda es aconsejable peinarle todos los días.

El gato de Birmania, como todos los gatos, es independiente pero no es indiferente al entorno y le gusta estar con su dueño. Se lleva bien con los demás gatos y también con los perros, siempre que estos últimos sean igual de tranquilos que él.

La manera tan espontánea del gato Birmano de acercarse a la gente sin tener miedo, su fidelidad y su cariño hacen de ellos un gato estupendo para las personas mayores, por ejemplo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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