Cuando nuestra mascota muere

Muchos tenemos una relación muy estrecha con nuestras mascotas. A lo largo de nuestra vida es normal perder algún animal de compañía, debido a su corta vida comparada con la nuestra. Es natural el sentimiento de pérdida y devastación que nos llena cuando nuestra mascota, por la razón que sea, abandona nuestras vidas. Hay mucha gente que no es capaz de entender la profundidad de tus sentimientos por tu perro o gato, pero nunca debes sentirte avergonzado o culpable por ellos. Aunque ciertas personas no sean capaces de sentir nada por los animales, eso no significa que tus sentimientos no sean no solo reales, sino dignos del mayor respeto. Como dijo Alfred Tennyson, ‘más vale amar y perder que nunca haber amado‘.

lapida mascotaPara mucha gente, una mascota no es ‘solo un perro’ o ‘solo un gato’. Las mascotas son parte importante de la familia y cuando mueren, nos invade un gran sentimiento de pérdida. Este nivel de pérdida depende de factores como tu edad y personalidad, la edad de la mascota y las circunstancias de su muerte. Además, este sentimiento de pérdida también se verá influido por el papel que tu mascota ejercía en tu vida. Por ejemplo, en el caso de los perro-guía, al tiempo que tu mascota te abandona, te abandona también tu independencia. Si vives solo, y tu animal era tu única compañía, la pérdida puede ser terrible. Si además tu situación económica te impidió pagar por algún tratamiento que hubiera alargado la vida de tu compañero, a la pérdida se sumará un gran sentimiento de culpa.

Sufrimos de distinta manera

El sufrimiento es muy personal, y cada uno lo experimentamos de distinta manera. Para unos viene en fases, experimentando sensaciones de negación, ira, culpa, depresión y finalmente aceptación de lo inevitable. Para otros, es un sentimiento cíclico que viene en olas de culpa y dolor, o una serie de altos y bajos. Estos períodos bajos, donde experimentamos mayor sentimiento de pérdida, serán cada vez más cortos, y a la vez menos intensos según va pasando el tiempo. Aún así, incluso años después, una imagen o incluso un sonido o un olor pueden desencadenar esos sentimientos de nuevo cuando menos lo esperamos.lapida mascotas

  • El proceso de superación es gradual. No puede ser acelerado o eliminado cuando queremos, y no hay una duración standard. Algunas personas comienza a sentirse mejor tras semanas o meses, mientras otras lo pueden medir en años. Cualquiera que sea tu caso, deja que la naturaleza siga su curso y date tiempo para curar.
  • Sentirse triste, solo o tener miedo son reacciones normales a la pérdida de una mascota, porque justamente esos huecos eran los que llenaba. Exhibir estos sentimientos no te hace débil, así que no te avergüences de ellos.
  • Intentar ignorar tus sentimientos no hará que desaparezcan. Para superarlo de verdad, es necesario enfrentarse al dolor.

Superar la pérdida cuando los demás la menosprecian

Un aspecto que puede hacer más dura la superación de la pérdida de nuestra mascota es que nuestro dolor no es apreciado por todo el mundo. Incluso te preguntarán que porqué estás triste si solo era un perro o un gato. Algunas personas consideran inapropiado sentir dolor por la pérdida de un animal. Existen muchas razones por las que ciertas personas no sienten ninguna empatía por los animales, y son incapaces de sentir o al menos entender la conexión que otros podemos crear.

  • No discutas con otros si tu dolor es adecuado o no. Es tuyo, y punto.
  • Muchas veces encontrarás más apoyo a tu sentimiento de pérdida fuera de tu círculo de amigos o familiares. Busca a otras personas que compartan tu afiliación con los animales y que sean capaces de simpatizar contigo.
  • No te apresures a sustituir tu mascota por otra. Date tiempo para recuperarte de la pérdida.

Consejos para hacer frente al dolor

  • No dejes que nadie te diga cómo te sientes, y tampoco te lo digas tú mismocementerio mascotas. Tu dolor es tuyo, y nadie puede decirte cuándo se acaba. Enfréntate a tu pérdida sin vergüenza ni culpa, con libertad. No pasa nada si a veces sientes alegría, o lloras,  o estás enfadado/a con el mundo.
  • Ponte en contacto con otras personas que hayan pasado por lo mismo. Si tus amigos, tus familiares o tus compañeros no entienden por lo que estás pasando, contacta con alguien que si lo haga.
  • Acude a un profesional si crees que puede ayudarte. No sientas vergüenza por necesitar un psicólogo o terapeuta para sobreponerte a estos momentos de dolor.
  • Los rituales ayudan a cerrar el círculo. Un funeral no es más que una despedida, que te ayuda a decir adiós y comenzar una nueva etapa sin tu mascota.

La muerte de una mascota es un momento duro para muchas personas, y además, muchas veces incomprendido por la sociedad. Sin embargo, la capacidad de sentir tristeza por la pérdida de un animal nos hace más grandes.

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