Mi perro ladra cuando está solo: ¿qué puedo hacer?

¿Cuando te vas de casa, tu perro ladra desconsoladamente durante todo el día? ¿A veces, cuando está solo, rompe cosas o araña las puertas? ¿Ha llegado a hacer sus necesidades en casa? ¿Los vecinos se quejan del lamento constante del animal en tu ausencia? Si alguna de estas situaciones te suena, lo que le pasa a tu perro se llama ansiedad por separación.

Ansiedad por separación

Es una situación bastante frecuente (alrededor del 15% de los perros la sufren), pero no por ello menos molesta. El perro siente una reacción desmedida de pánico cuando se encuentra separado de su dueño, normalmente por estar demasiado apegado a él. No siempre se manifiesta de la misma manera, sino que la ansiedad se desata en diferentes situaciones. Algunos perros llevan bien las separaciones rutinarias (cuando el dueño va a trabajar de lunes a viernes, por ejemplo) pero no soporta las salidas no programadas de su amo. En los casos más graves, el animal no tolera estar solo en ningún caso.

No es una situación fácil de solucionar, no existen recetas milagrosas, pero sí hay algunos consejos que, aplicados a diario durante varias semanas, pueden solucionar el problema.

Mi perro ladra

Flickr by Ryan Ritchie

Cómo tratar la ansiedad por separación

  • Dale un juguete o un hueso cuando le dejes solo y quítaselo en cuanto regreses.
  • Las acciones previas a salir de casa, como apagar las luces, la televisión, coger las llaves y ponerte el abrigo, anuncian al perro que va a quedarse solo y disparan su ansiedad. Realízalas media hora antes de irte.
  • Tampoco te despidas ni le acaricies. Compórtate con normalidad y no crees esos momentos emotivos que anticipan tu marcha al animal.
  • Cuando vuelvas, es habitual que te reciba con nerviosismo. Pues bien, debes ignorarlo hasta que esté tranquilo –ésta es la parte más dura, porque no hay nada mejor que un recibimiento “a lo grande” después de un largo día de trabajo, ¿verdad?–. Pero no debemos premiar las actitudes ansiosas y sí las calmadas.
  • Si durante tu ausencia ha roto algo o se ha hecho sus necesidades, no lo castigues, ya que no lo ha hecho por venganza, sino por ansiedad, y el castigo puede empeorar su estado.
  • Hay quien piensa que adoptar otro perro para hacerle compañía puede ser la solución pero muchas veces no sólo no mejora el problema sino que la ansiedad se “contagia” al nuevo miembro de la familia.

Si tras unas semanas poniendo en práctica estos consejos la situación no mejora, consulta con un especialista. Como hemos dicho, no es un problema de fácil solución, pero el esfuerzo merece la pena.

¿Tu perro tiene o ha tenido este problema? ¿Cómo lo ha superado? ¡Cuéntanos!

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