Perro trufero

Perro buscando trufas

Un perro “trufero” es, como lo indica su nombre, un perro educado para encontrar trufas en el suelo gracias a su olfato.

Su dueño le enseña primero cómo encontrar objetos enterrados recompensándole con regularidad y luego,  enseña a su perro a reconocer el olor de la trufa y por supuesto… tiene que aprender a no morder la trufa cuando se encuentra con una. Para el adiestramiento se puede usar trufa congelada para que el perro identifique el olor, o bien fresca, siendo en este último caso mucho más rápido el entrenamiento.

Para las recompensas, no se les debe dar azúcar, y nunca chocolate. Lo mejor es elegir galletas especiales para perros o carne seca y evitar el queso “gruyere” porque si come mucho, puede llegar a sufrir cirrosis.  El perro necesita beber mucho durante su trabajo de excavar.

Todos los perros pueden ser buscadores de trufas. La calidad de su trabajo solo depende de su entrenamiento regular. Las razas más utilizadas para buscar trufas son: Perdiguero, Braco,  Pastor Alemán, Labrador y Sabueso. Los perros adoran jugar y trabajar junto a sus dueños. Incluso los perros sin una raza definida, son perfectos para encontrar trufas. Lo importante para encontrar trufas es el olfato, la obediencia y la actitud. Un perro nervioso, que no se concentra en nada y demasiado pendiente de su entorno nunca será un buen perro trufero a no ser que cambie de comportamiento. Algunos creen que son mejores los perros macho porque tienen el sentido del olfato más desarrollado.

El perro en algunos casos ha suplantado al cerdo en cuanto a encontrar trufas. Es un compañero para todos los días, un miembro más de la familia, y a veces, además, un buen trabajador.

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