Las siete reglas de la alimentación de tu gato.

foto de Eirik Newth

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La alimentación de los gatos sigue unas pautas o reglas. Para ofrecer la mejor alimentación a nuestro minino, seguiremos estos 7 sencillos pasos. Siempre tendremos en cuenta la edad y el peso de nuestro felino para adaptarnos a sus necesidades.

Paso 1: Pocas raciones pero repetimos varias veces

Lo más recomendado son 2 comidas diarias  para los gatos adultos y al menos 3 comidas diarias para las crías (cada ocho horas). Será mejor una pequeña cantidad 2 veces al día (3 para los pequeños) que una comida demasiado abundante o varias comidas demasiado abundantes; si no, el gatito corre el riesgo de desarrollar obesidad.

Es importante que enseñemos a nuestro gatito a ser autónomo, es decir, a administrarse la comida. Pero en algunos casos no es bueno dejarles la comida en el cuenco porque algunos no son capaces de medirse y también pueden acabar con sobrepeso.

Paso 2: ¿Cómo es la ración para mi gato?

Debemos calcular la cantidad de comida según el peso de nuestro gato. Por cada kilo de peso de mi gato, le pondré en su cuenco entre 40 y 50 gramos de comida.

Paso 3: Cambios repentinos en la rutina del gato

Debemos enseñar a nuestro gato desde pequeño a adaptarse a las novedades pero hay que tener especial cuidado con la comida. No debemos arriesgarnos con gustos muy novedosos o especiales de golpe. Lo haremos poco a poco, alternándolo con lo que ya conoce. El cuenco de nuestro gato debe estar en un sitio tranquilo y podemos elegir darle de comer por la mañana y por la noche, cuando nuestro hogar está más tranquilo.

Paso 4: El agua

Los gatos no beben mucha agua porque ingieren líquidos a través de la alimentación. Por eso, podemos alternar una comida seca y una comida húmeda al día.

Paso 5:  ¡Fuera los restos de comida!

El gato no es un ser humano… no debe ser alimentado como nosotros. Además, si el gato tiene la mala costumbre de comer lo mismo que el resto de su familia humana, pueden surgir conflictos a la hora de comer o cenar. Nuestro minino no nos dejará tranquilo hasta haber comido en la mesa él también.

Paso 6: Cuidado con la temperatura de la comida

No debemos poner en el cuenco de nuestro gatito la comida recién sacada de la nevera. Tampoco serviremos la comida demasiado caliente. Lo ideal para el alimento es una temperatura media, similar a la temperatura corporal. Una vez el cuenco servido, no deberemos dejarlo a disposición del gato durante más de 3 horas porque el alimento pierde cualidades.

Paso 7: No al azúcar

Demasiado azúcar es malo para la salud, para los humanos y para los animales. Para nuestro gato, debemos eliminar absolutamente el azúcar de su dieta porque puede provocar intoxicación o alteraciones del sistema nervioso.

Podemos hacer disfrutar a nuestro gatito con chuches especiales para él, que le gustarán y no le harán ningún daño.

Eres lo que comes, y tu gato también.

 

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